Reborn in the USA: Cómo la American Pale Ale reinventó la IPA

Hablar de la American Pale Ale o American Ipa es hacerlo de una revolución sin la cual, no se entendería el mundo cervecero actual. Esta forma de hacer cerveza, inspirada en la tradición británica e impulsada por una serie de pequeños e innovadores fabricantes artesanos en la California de mediados de los  60, logró resucitar el interés por la Indian Pale Ale. Descubre en el siguiente post cómo fue el trayecto hacia esta ‘revolución americana’ que abrió el camino a todo un universo nuevo de estilos y sabores.

 

A pesar de su origen británico, fue en EE.UU. donde la IPA, una de las recetas clásicas por excelencia, fue reinterpretada en la American Pale Ale y dando lugar a una nueva edad de oro. La APA (American Pale Ale) se convirtió en la ‘bandera’ de la revolución, iniciada por un grupo de pequeños, pero innovadores fabricantes de cerveza en la California de mediados de los 60.

 

En un escenario post ‘Ley Seca’, tras el final de la II Guerra Mundial, la población de EE.UU. consumía más cerveza que nunca, y éste precisamente, no era un país para pequeños fabricantes y marcas locales de cerveza. Impulsadas por su economía de escala, una demanda cada vez mayor y una fuerte presencia en los medios de comunicación masivos, las grandes compañías absorbieron prácticamente todo el mercado.

Para poder atender esta demanda, los grandes fabricantes elaboraron un producto relativamente similar, una cerveza lager rubia, de cuerpo ligero y escaso amargor (de 8 a 15 IBU) y baja intensidad alcohólica (de 3 a 5,5% de alcohol), naciendo así la American Lager, una de las variedades más consumidas en todo el mundo.

 

Sin embargo, todavía existían en la América de esos años un grupo de inconformistas, apasionados de la cerveza que buscaban algo distinto a lo ofrecido por las grandes compañías. Uno de los  pioneros fue Frederick «Fritz» Maytag, que en el San Francisco de mediados de los 60 rescató Anchor Brewing de la mano de varias de las recetas más icónicas de la tradición británica (ales). Fue entonces cuando el público estadounidense empezó a redescubrir todo un mundo de estilos, de la mano de los primeros artífices de la revolución de la cerveza artesanal. Eran los albores de la American Pale Ale.

 

Jack McAuliffe fue el siguiente. Inspirándose en la tradición escocesa, puso en marcha New Albion Brewing Co., produciendo pequeños lotes de cervezas tipo ale, como porter y stout. Quienes siguieron a McAuliffe y a Maytag continuaron tomando la tradición británica como base para sus recetas, no sólo por el deseo de diferenciarse de las lager fabricadas por las grandes compañías cerveceras, o por los periodos de maduración comparativamente más cortos, sino además, por la mayor disponibilidad de manuales de elaboración de cerveza en inglés.

 

La mayor disponibilidad de manuales de elaboración de cerveza en inglés explica el por qué esta revolución iniciada por los pequeños fabricantes en la costa Oeste de los EE.UU. tomó como base las recetas de cerveza tipo ale de tradición británica.

 

Sin Maytag y McAuliffe no se entendería este movimiento cervecero, pero tampoco se haría sin Ken Grossman. Grossman recogió el testigo de estos dos últimos, con la Sierra Nevada Pale Ale, una cerveza que reinventó la categoría IPA con una combinación única de lúpulos americanos (en especial, el Cascade) con menos amargor (30 a 50 IBU), intensidad alcohólica (4,5 a 6% de alcohol) y más aromática (con notas cítricas  y a pino) que la tradicional IPA británica.  La American Pale Ale se convirtió casi al instante en todo un clásico moderno, que sin embargo, en el momento de su lanzamiento (1981), supuso toda una revolución en el sector, sin la cual no se podría explicar la presencia, cada vez mayor, de cervezas especiales en el portfolio de las grandes marcas.

 

Referencias